martes, 2 de septiembre de 2014

Dark Heart in a Blind City

Me caigo.
Los brazos están por quedarse quietos.
De repente se desganan.
Arriba mío, el cielo escarlata.
La luna velada por el insomnio.
Un paisaje que no dice nada
a quien ya lo conoce,
pero aturde,
puebla,
y nos deja solos.

La pura ciudad
cansada de ella misma.
Gris, brutal,
ensimismada.

Yo que corro desesperada
sobre unos tacones que no puedo controlar,
que son inmensos.
Mi cuerpo blindado en látex,
como el de la luna.
Queriendo conmover a una bandada de vampiros
que urden sus intrigas palaciegas
enfrentándose al dolor
de su decadencia.

Y los niños que se cubren los ojos
para no decir a sus padres la verdad:
que ya están cansados y viejos.

Habremos de morir esotra tarde,
cuando ya las llagas no nos laceren el pecho.
Podridos de humedad
y una noche herrumbrosa
corriendo con tacones infinitos

por las calles y los techos
de una ciudad entumecida.

lunes, 1 de septiembre de 2014

El pacto

voy a hacer el pacto de creerte
sólo porque ya no creo en nada.

saborear tus promesas
con la voluntad y la determinación del mártir.

voy a caer una vez más en tu trampa
para probar si soy capaz aún,
                                            de caer.

y a jugar con el experimento de tu boca,
para hacerte creer que te estoy besando.
Para hacerme creer,
        que te estoy besando.

y saber más allá de todas las pantallas
de las miles de facciones de tu cara,
de la distancia que nos une y nos separa,
que no existís.

que sólo existo yo,
con mi tristeza, mi miedo

                       y la melancolía
que no me deja amarte.

sábado, 26 de octubre de 2013

Hijo

Creo que viniste de otro cielo
Donde existen las aves, pero no las moscas.
Que recorriste el largo sendero de la vida y de la muerte,
Que anduviste por los bosques y los mares con otro nombre.
Que viniste en un crucero cargado de tigres y dragones,
Inhóspito de paz,
Ungido de mares,
Con las manos frías y la frente oscura.

Y si los piratas naufragaron tu barco,
Vos saltaste para conquistar el cielo.

Siento que las aves pudieron anidar en tu cabello
Y las nubes se acostaron a esperarte.

Creo  hijo, que la gloria te acompaña
Porque nada hay en un corazón que no comprendas
Y que cuando vuelvas a mirar el cielo
Lo vas a hacer con esperanza
Con lágrimas en los ojos de pudor y de alegría
Con la clara luna que no deja los cristales de madrugada

Y cuando el sol te diga
que ha llegado tu próximo día,
te mecerás en la vida como un pájaro en el viento
Y  arrollarás el canto de las sirenas
con tu ternura.

lunes, 14 de enero de 2013

Sonrisa


                                                     "You better let somebody loviu,
                                                                       before it´s too late"
                                                                               (Johnny Cash)


Habiendo conocido otras noches como esta, ella se levantó de la cama como si nada. Nunca la había conmovido que un hombre durmiera en su cama, ni que le hiciera el amor horriblemente. Todos pagamos un precio por un poco de compañía. Al fin y al cabo no se estaba peor ni mejor en otras manos, en otros lugares, con otra gente, en otras circunstancias. El tipo de ayer y el de mañana son el mismo, aunque cambien de a ratos las excusas, las caras, los olores, y aunque la noche atrape sus más profundas diferencias en el momento del éxtasis. A nadie le importa el otro después de la fugacidad del coito, ella lo sabía, y no esperaba nada de nadie. Sin embargo seguía obsequiando esas noches de amor, no por filantropía ni por lascivia, sino por soledad. Y ni se percataba ella de lo sola que se ponía cuando se resignaba a su soledad…
Pero no importa. El día comenzó, como empieza todos los días, y como empiezan las obras y los actos hasta su irremediable final. Ella se levantó de la cama como si nada.
Abrió las alacenas, se preparó el desayuno mientras el tipo dormía y desayunó sola, mirando con fascinación cómo los rayos del sol iluminaban el pasto hasta volverlo extraño, maravilloso, poblado de duendes. Después leyó un poco el diario, para enterarse de los asuntos políticos y del clima. Nada nuevo.
Por ahí, mientras se enteraba del alerta meteorológico, el tipo se despertó y la saludó con un beso en la boca, lo que le pareció aberrante y violento, porque la mañana era un momento de ella que no solía compartir con nadie. El se debe hacer dado cuenta porque le pidió disculpas. Con naturalidad se preparó un café y se sentó al lado de ella a leer en silencio la sección de deportes. Por un momento el tipo levantó la mirada y se detuvo en el mismo rincón que ella había estado observando: “qué sol! Pareciera que se desparrama sobre el pasto!”
Ella se estremeció, no por la coincidencia, sino porque se sintió violada en su intimidad…pero igual, mágicamente, sonrió.